viernes, 21 de marzo de 2014

La Metáfora del Faro

              

                 No elegí el lugar donde nací, pero sabía que estaría donde limita el cielo, el mar y la tierra. Nadie me advirtió de la soledad y que solo mi guardián me acompañaría cada noche hasta el amanecer.  No tuve grandes amigos, salvo las aves que cada temporada emigraban hacia el norte; ellas me agradecían por estar ahí y las especies costeras también, pero yo aún en ese entonces desconocía el real valor de mi existencia.


                Una noche de tormenta comprendí lo potente que era la fuerza de la naturaleza. Mi vigilante estaba preocupado y miraba al oscuro horizonte, mientras tembloroso encendía mi haz de luz. A lo lejos un navío danzaba con el delirio de las olas, intenté avisarle con movimientos luminosos que se hallaba cerca de la tierra, pero fue en vano, pues la barca fue consumida por la furia del mar. Mi guardia lloraba tratando de entender lo que ocurría; yo en cambio, seguía alumbrando la tormentosa oscuridad.


                Cada vez que aparecía el Sol, llegaba la hora de descansar, mi guarda también tomaba un respiro y al despertarse nos poníamos a charlar. Una tarde de abril, me confesó que si no fuera por el resplandor de un faro no estaría vivo y por ese motivo quiso que naciera, para devolver el favor al cielo…


                Ya han pasado tres años desde que mi viejo centinela me dejó, y en su honor todas las noches enciendo mi luz para continuar con su labor… No es mía, es tuya mi buen amigo. Yo te construí para que cumplieras con tu misión; me alegra que al fin lo hayas comprendido… me susurró.



                Ahora estoy solo en el fin del mundo, muchos viajeros y lugareños me llaman “el faro fantasma”, porque al anochecer enciendo mi luz y no hay ser humano en mi interior; sin embargo se equivocan, aún hay un guardián, ya que juntos somos uno; él es mi luz y yo soy su soporte. Estamos alejados de casi todo, pero tenemos un rol primordial: guiar a quienes se extravíen en los dominios de la oscuridad.



FIN

Último llamado...

Escrito cerca del andén del metro, cuando la gente caminaba ensimismada y pensando en sus destinos...

 
Dame una esperanza para volver a mirar el cielo,
pues hay muchas nubes y no puedo apreciar el Sol.

Bríndame una melodía cantada por un pájaro,
porque solo oigo gritos, desesperación y dolor.

Entrégame un nuevo atuendo, limpio y que huela bien,
ya que estos restos que visto, a penas cubren mi piel.

Tráeme una flor, recién nacida para en ella impregnarme;
pues el único aroma que respiro es a pólvora y muerte.

Toma mi mano y trata de sacarme de aquí,
porque ya no siento mi cuerpo con todos estos escombros sobre mí...


Oh por favor, no llores; no derrames tus lágrimas en vano...
mejor ve y advierte a los demás lo que puede suceder,
en un futuro cercano.

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. IV: Metamorfosis

< Oscuridad, frío y nostalgia. Extraño la luz del Sol, el contacto con la naturaleza, el soplar del viento y los cantos matutinos de los ruiseñores... >


Ser crisálida no es fácil, sobre todo al pensar que estás alejada del mundo exterior mientras sufres mutaciones por dentro y por fuera. Es un proceso doloroso e incómodo para cualquiera, pues debes dejar atrás todo y reinventarte; plasmar en tu mente una nueva vida para cuando llegue el momento no ser consumida por el miedo y el desconcierto.


< A penas puedo abrir mis ojos, me siento extraña, hinchada, ajena a mi ser... Percibo que dos seres luminosos se aproximan; conozco sus auras, me son familiares. Me piden que cierre los ojos y me deje llevar; me recuerdan que estaré a salvo. Eso hago... >


Como mencioné fue complicado vivir esa etapa, pero aquí estoy. Pude sobrepasar todos los obstáculos como tener que desapegarme de las cosas. Gracias a ello comprendí que lo que realmente importa es el valor que tenga para uno dicho objeto y no éste por sí solo; es decir, el recuerdo de quién te lo obsequió o lo que significó en aquel instante. Luego de eso, cada tesoro que tuve se desvaneció ante mis ojos. Al principio me dio pena, pero después me alegré de haber tenido esas experiencias.


< Ha desaparecido la oscuridad, ahora me conducen a un "jardín de ensueño", todo lo que echaba de menos se encontraba ahí y en proporciones enormes. Corrí hacia aquel sitio con mucha felicidad; sin embargo cuando di el primer pasó, se esfumó. Los dos seres me dijeron que aquello había sido parte de mis recuerdos y se materializó puesto que mis ganas por "retornar" eran demasiadas. En ese momento entendí que debía tomar las cosas con calma...>


Posterior a que se borrara el apego a lo material, vino la fase de despejar mi corazón de rencores, rabias, penas y asuntos sin resolver. Entonces, cada persona con la que tuve algún roce apareció frente a mí y luego de una extensa charla, con altos y bajos; decidimos fortalecer o romper el lazo que nos unía. Hubo lágrimas y sonrisas, que me permitieron cerrar ese ciclo para sentirme más tranquila, pues era un peso menos para mí.


< Estos entes me miran con curiosidad, me acuestan en una especie de prado y posan sus manos sobre mi cuerpo... De pronto, comienzo a emanar una luz color ínidigo y lentamente me elevo. Mi espalda se abre en dos y nacen alas enormes de color azul, similares a la de una lepidóptera. Mi cabello se torna verde cristalino... ¿Qué me ocurre?... >


La tercera etapa, quizás fue la más extraña, porque físicamente cambié: mi estatura aumentó y el tono de mi piel se emblanqueció. Mi presencia en sí misma se hizo más poderosa, pues podía estar a metros de distancia del pueblo y los lugareños sabían que era yo quien me aproximaba. También conocían mis poderes como hechicera; todos los que alguna vez me discriminaron ahora me respetaban, y algunos se convirtieron en mis aliados. Me gané su aprecio gracias a mi preocupación hacia ellos, puesto que dediqué gran parte de mi vida a ayudarlos para que progresaran. Y en consecuencia, como muestra de gratitud, aparecieron símbolos en mi cuerpo hechos por aquellos seres que velan por mí en el otro plano, donde pude evolucionar.


< El misterio había sido revelado: la "Hechicera con Alas de Mariposa" ha aparecido. Estuvo dormida dentro de la joven que luchó contra viento y marea para ganarse un espacio en el corazón de los lugareños, para generar confianza entre ellos mismos y así, vivir en comunidad.>


Aquellas palabras resonaron en mi mente, como un tambor; y todo mi cuerpo comenzó a estremecerse. Perdí el conocimiento y después de horas, desperté con una gran paz en mi interior. Veía mi alrededor con mayor claridad. La magia brotaba desde mis poros en forma de luz. Estaba feliz de estar ahí, en mi habitación.


A lo lejos, se oyen unos pasos que se aproximan. Un caballo relincha en mi ventana y la puerta se abre. De pronto gritan: "¡¡AL FIN HAS VUELTO!!"
Era mi hechicero, el aliado que me acompaña desde que aquel libro misterioso cayó en manos de la Corte Real. Quien también me ayudó a sobrellevar mi complejo estado de crisálida y el que me cooperará a mantener este reino fuera de las amenazas de las energías oscuras.


Me da la mano para que me levante y juntos emprendemos la misión de velar por la seguridad y el bienestar de los lugareños; él con su caballo y yo con mis alas, con las que surcaré el cielo azul para que la luz ilumine mi pueblo para siempre.


FIN

jueves, 21 de junio de 2012


Una Danza Etérea

Dos seres, más allá del Sol, se reunieron en un encuentro casual. Sus cuerpos se atraían mutuamente y cada uno llego frente al otro. Se miraron a los ojos y ardió fuego entre ellos, sus miradas sintonizaron al compás de sus corazones; ya no existía conciencia del lugar que los rodeaba. Lentamente se acercaron y se palparon, para darse cuenta que aquello era real y no un sueño. Se aferraron, cerraron ambos sus ojos y percibieron el viento... comenzaron a danzar.

 Cada vez se sentían más livianos y los movimientos eran más sutiles; ya no había ropa que los cubriera, sino un tenue manto cálido que les impedía sentir frío o calor, ya que su sensibilidad se había apagado. Piel contra piel, solamente vibraban en una energía que los estremecía, no de modo superficial, sino que internamente; sí, ellos habían formado un solo ser, pues sus cuerpos se fusionaron de tal manera que ya no eran seres independientes, eran UNO.

 Siguieron danzando bajo el brillo solar, dejaron de ser cuerpos que bailaban, ahora era un alma copulada que giraba en torno a los vestigios de materia que quedaban en el suelo. Se elevó hacia el infinito y buscó aquella luz que la llamaba, sí... había llegado al Maná. En ese lugar se encontró con otros seres que le felicitaron y le aconsejaron volver, pues en ese estado si no lograba estabilidad, se desvanecería. Entonces, descendió y retornó al mundo, en forma de gotas de lluvia.

 Abrió sus ojos y miró a su amado, quien yacía junto a ella en su cama; él dormía con una sonrisa mientras la abrazaba. Una lágrima recorrió su mejilla y murmuró... "gracias por existir". Afuera llovía.




martes, 1 de noviembre de 2011

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. III: Confesiones

< ¿Qué es ese aroma?, me parece familiar, lo he olido en algún sitio. Es suave, pero a la vez intenso y me provoca una sensación de bienestar. ¡Ya lo recuerdo!, es “Sándalo” >

Tal como lo mencioné al inicio de mi historia: “Las personas que creen conocerme, en verdad NO lo hacen, puesto que la idea que inventaron sobre mí es cercana a la ilusión, es una falacia. Ahora se darán cuenta del por qué lo digo:

- No soy ninguna santa, pero tampoco soy una pecadora. He actuado como heroína, mas eso no me libró de cometer errores. Me equivoqué tantas veces, como acerté en otras. De las fallas aprendí y crecí; las victorias las disfruté, pero ninguna de las dos instancias me impidieron seguir, es decir, no me importaba ganar o perder, yo solo vivía el momento y continuaba mi camino.

< Pero, ¿Qué hace un aroma así en este lugar?  Estoy en medio de un templo, en pleno desierto. La arquitectura es monumental. Creo que me encuentro en Egipto. >

- Nunca he dicho totalmente una mentira, pues siempre le agrego toques de verdad (a pesar de que la gente cree que es un chiste o una broma. Créanme, NO lo es…) Desde pequeña me dijeron que las personas que se alimentan de falsedades, terminan siendo “entes falsos”. El tiempo me ha demostrado que así es: “Muchos aparentan ser lo que no son y se engañan a sí mismos; o bien, los demás le hacen ver que es de tal forma y el sujeto, lo termina asimilando sin cuestionarse si es cierto o no”.

- Recuerdo que cuando niña, mis padres me llevaron al teatro y me enseñaron que la vida es como una “obra teatral: “Los actores asumen a lo largo de su camino, diferentes roles que han de representar. Tales papeles pueden ser o no de su agrado, pero aún así los deben encarnar”. La advertencia que me dieron fue esta: “No te aferres tanto a un rol, pues tarde o temprano acabará. No pienses que esto es triste, puede que al principio lo sea, pero al tiempo comprenderás que sucedió por la única razón de AVANZAR… Todo lo que ocurre NO ES en vano”.

< Miro a mi alrededor y veo muchos pasillos… son demasiados. No tengo temor, porque algo en mí me dice que estoy en una zona segura. Quizás me encuentre en “mi hogar”. Sigo caminando, guiándome por mi corazón… >

- Para cerrar el tema de mi infancia, como todos los chicos hice travesuras y confieso que NO me arrepiento de ninguna e incluso, de algunas me siento orgullosa. Recuerdo una en especial que casi me cuesta la vida: “Estaba jugando cerca de la fuente de mi pueblo natal, intentaba practicar mis “trucos de magia” (nivel básico). Cuando de pronto, aparece un chico que me pregunta qué hacía; yo solo lo miré fijamente y en respuesta, le recité un conjuro para convertirlo en mariposa. Instantes más tarde, al niño le salieron alas… PARA NADA, ocurrió lo contrario, al pequeño le dieron convulsiones y litros de espuma salieron de su boca. Sus padres al enterarse de lo que había hecho, me quisieron envenenar y hasta apuñalar. Si no fuera por la ayuda de mis papás que conversaron con esa familia, quizás no estaría escribiendo estas líneas.

- Confieso que conocí el amor… SÍ, para muchos será complejo asumirlo, pero no me importa (aquí va una lección para los que alguna vez me creyeron “insensible”). Como ya saben, mi vida ES diferente a las demás y el amor que sentí también lo fue. No pasó tal como en un cuento de hadas, porque eso no existe… Bueno sí, pero mi caso no corresponde a tal, sino que fue mucho más mágico y real que eso. Nadie ha escrito sobre ese estilo de amor y yo tengo el honor de ser la primera… MIL DISCULPAS, no lo haré, ya que es muy complejo describir y definir lo que experimenté… solo puedo decir: “Gracias por aparecer en mi camino. Estés o no en mi vida, recuerda que nos unirán los lazos invisibles de la eternidad…”. Tal vez sea un “Amor sublime”, pero a fin de cuentas, es AMOR.

< He llegado a una gran puerta cubierta de oro puro. Mis latidos se aceleran por alguna razón. Algo hay dentro de aquella sala que me atrae de sobremanera. Abro la puerta y una luz enceguece mis ojos. >

- Me han dicho en tantas ocasiones que parezco “muda” y hasta “muñeca”; pero yo pienso… “¿Qué les hace pensar eso, sabiendo que mis padres NUNCA se relacionaron directamente con el resto?”.  Lamento decirles que el hecho de que no me exprese ante los demás NO significa que no interactúe con ellos, pues ¿han oído hablar de la comunicación Kinestésica o la Proxémica? (movimientos y espacio – distancia -, respectivamente). Pues bien, llegué a conocer a tantos seres así (animales, humanos y otros) que no me extrañaría poder darles una descripción casi exacta del tipo de entes que son. Así que muda no soy, solamente… OBSERVADORA.

- Debo confesar que a pesar de que la gente me llame “valiente”, yo me considero “cobarde”, porque si veo algo que no puedo superar, salgo corriendo… NAH, no es por eso… Me siento cobarde, debido a mis miedos frente a lo desconocido (aunque por otro lado, aquello me excita…); más bien, es un “temor al futuro”. Me da incertidumbre pensar en el mañana sabiendo que esta vida es tan corta; y que quizás muchos de mis planes no logren concretarse. Sin embargo, ahí nace la valentía… AFRONTAR ese temor y simplemente VIVIR. (Es complejo, pero es entretenido…)

< Me es difícil ver lo que me rodea, pero dentro de lo que puedo observar hay un grupo de seres altos con mantas blancas. Se dan cuenta de mi presencia y me lanzan un rayo de luz directamente al sexto chakra. Acto seguido, despierto en mi alcoba con el corazón agitado. Al parecer solo fue un sueño. Me siento en la cama y veo un pergamino a mis pies, que decía:
                “A partir de ahora entrarás en tu fase de “Crisálida”. Cambiarás completamente hasta transformarte en una mariposa, la que el mundo ha esperado por siempre. Aquella que demuestre el nexo que une los dos mundos…” >

- Confieso que cuando lo terminé de leer, me dio risa, pero también pensé en mi madre.
- Después de recibir aquella nota, suceso que ocurrió al poco tiempo de regresar a “mi hogar”; en mi interior se rompieron sentimientos de culpa, rencor, odio… Bueno, no tan así, porque en verdad no se hicieron pedazos, solo se desvanecieron lentamente. (En teoría, los vomité a fuerza de impulsos que me dejaron débil cada vez que ocurrían… Honestamente, estoy exagerando, pero sí las “batallas internas” fueron… HORRIBLES)

- Para finalizar mi confesión, aclaro que cada palabra que dije supongo que es cierta. Al menos, me siento satisfecha por haberlas escrito. Es lógico que algunos detalles se omitan, pues ahí radica el misterio de la vida: “LAS EXPERIENCIAS SON INDIVIDUALES”

(Alguien toca la puerta, ¿Quién será?)

Después de ver, solo puedo pensar: - ¡Oh, rayos! Es la Guardia del rey que ha llegado a buscar el libro. ¿Tan rápido pasaron las dos semanas o qué?, por suerte lo terminé, creo…- . Se los entrego, lo revisan y me dicen: “Gracias por contribuir al conocimiento del reino. Ahora ya comprobamos lo que el oráculo nos señaló: ERES LA ELEGIDA. Cuando seas una mariposa, te estaremos esperando.”

“¿Cuándo sea qué?” les pregunté, pero ya era demasiado tarde, pues ya se habían marchado. Me quedé pensando y recordé el sueño del templo… había sido real. Entonces me arrodillé, impactada por lo que estaba ocurriendo… NO, miento. Sinceramente, estaba un poco impresionada, pues algo ya intuía al traer a mi memoria aquel evento onírico.

Mis padres, mi destino, mis alas… ¿Quién lo diría?, mis sueños son más tangibles de lo que imaginé.

jueves, 27 de octubre de 2011

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. II: El Libro Misterioso

<< ¿Dónde estoy?, tengo frío y hambre. No puedo ver nada, solo escucho un rumor que proviene de un lugar lejano que dice: “Vete de aquí, corres peligro… morirás.” >>

Vaya, de nuevo ustedes por acá, creía que después de saber  parte de “mi historia” no querían conocerme más y me abandonarían como lo hicieron todos los que alguna vez se me acercaron… Jajajaja, es broma, pero es extraño volver a hablar de mí, pues generalmente me reservo comentarios, ya que la gente me mira con cara de “esta muchacha está loca”, mientras yo pienso: - Si supieran… - En fin, creo que ya sé lo que les contaré, solo espero  guarden el secreto, porque es algo personal y bueno pues, entenderán que para mí… NAH, da igual, total como “estoy loca” (según el pueblo) diga lo que diga, solo algunos me creerán; aunque dicen que la locura no es una enfermedad, solo es un estado diferente de conciencia.

Recuerdo un día en que salí del castillo del rey y fui en busca de agua, pues hacía mucho calor y era necesario que alguien fuera. Yo me ofrecí con gusto… NO, para nada, solo quería seguir durmiendo. La cama siempre ha sido mi compañera y a pesar de la elevada temperatura que impregnaba de aromas poco agradables el ambiente del castillo, prefería estar en mi alcoba, descansando. Sin embargo, el aire estaba tan denso, tan putrefacto que tuve que  salir de ahí, en contra de mi voluntad.

Pues bien, monté mi caballo y partí rumbo al pozo que se encontraba en medio del bosque. Extraje unos cuantos baldes de agua y los acomodé en la carretilla que llevó un vasallo del rey. De pronto, me di cuenta que dentro del pozo había un objeto cuadrado y quise sacarlo de ahí a como diera lugar. Antes lógicamente,  le pedí al buen hombre que se marchara y llevara consigo el encargo del agua. Él solo se dignó a sonreír, yo le respondí con otra sonrisa, la que duró menos de dos segundos, mientras pensaba: - menos mal que se fue sin preguntarme algo-. Entonces, me senté en el sendero ideando cómo llevaría a cabo mi hazaña.

<< Su voz se oía cavernosa e intimidante. Un temblor sacudió mi ser y quise gritar. De repente, unas manos frías tocaron mis hombros y percibí un aliento a mis espaldas… >>

Cómo pude ser tan idiota al no percatarme que con la misma soga que se utiliza para sacar agua, se podría amarrar ese objeto y así traerlo a la superficie. Lo intenté una, dos, tres, hasta cuatro veces… NO, mentira, al primer intento salió volando por los aires, pues usé una “técnica de levitación de elementos”. ¿Acaso ya olvidaron que soy hechicera?

Ese objeto curioso, resultó ser un “diario de vida” o al menos eso aparentaba. Sus hojas eran antiguas y estaba escrito hasta la mitad.  Sin perder más tiempo, regresé al reino junto a mi fiel corcel y me encerré en mi cuarto a investigar lo que había dentro de éste… No me agradó lo que encontré:

“Saludos portador. Al tener en tu poder este libro te has condenado al infierno y tu alma será llevada por el Ejército de la Muerte. Hagas lo que hagas no te servirá para huir; lo único que puedes hacer es confesar en estas hojas lo que creas que es importante, para ver si en el Juicio Final, te librarás o no del calvario…”

Solo puedo decir que al terminar de leer me dio susto y quise devolver el libro lo antes posible… ¿En serio me creen?, hice lo contrario, tomé el libro y empecé a examinarlo. Busqué una pluma y un poco de tinta para comenzar a “confesar”. Sin embargo, cuando hallé la última página que fue escrita, noté que la temperatura del entorno descendió bruscamente, y pensé: -Bah, debe haber sido el viento…-

<< Miré hacia atrás y un sujeto con capa oscura me tendió la mano en gesto de saludo… Era mi padre. >>

Fui hacia la ventana y sentí que una presencia extraña invadía lentamente mi cuarto. Me concentré para intentar verla, pero fue en vano… ¡QUÉ VA!, gracias a mi madre heredé la Clarividencia, así que logré observar que un espectro giraba como remolino entorno al libro. Cuando se detuvo me miró a los ojos y dijo: “Tú has de ser la doncella que me liberó del sueño eterno y te lo agradezco. He estado encerrado en estas páginas por centenares de años esperando despertar de mi sombría prisión…” Yo en ese momento lo interrumpí, diciendo: - “Espera, espera… ¿¡QUÉ DEMONIOS hacía un ente como tú enclaustrado en este espantoso montón de hojas añejas!? ¿¡Acaso fuiste víctima de algún hechizo de la bruja del Oeste?!... Mmm, ¿Quizás que habrás hecho…?” - . El espectro se quedó boquiabierto.

<< ¡Oh padre! Tantas veces rogué a la hermana Luna encontrarme contigo; le pedí que velara por ustedes donde quiera que se hallaran. Él me miraba fijamente y por telepatía me indicó: “Este no es tu mundo. Vete de aquí, corres peligro… morirás”. >>

Me acerqué al libro y busqué nuevamente la página en blanco. El ente oscuro me detuvo advirtiéndome lo siguiente: “Si has de escribir, deberás confesar, pues de nada sirve escapar”. Lo miré con cara de “¿¡Quién te crees para venir a decirme lo que debo hacer!? Tomé mi pluma y la unté en la tinta… Bueno, en realidad eso debería haber hecho, pero dos segundos antes de que lo hiciera, caí en un profundo sueño, pues ese espectro del demonio dijo un conjuro para evitar que escribiera. (¿Qué oculta ese tipejo?, si es que puedo llamarlo así)

Cuando abrí los ojos, vi a mi padre correr hacia donde me encontraba, gritando: “¡¡CUIDADO!!”. Me lanzó al suelo para protegerme, ya que una bola de poder venía directamente hacia mí. Luego de unos minutos, busqué a mi padre entre la niebla que se formó producto de la explosión; por otro lado, noté que yo estaba sobre un círculo de transmutación y me rodeaban espejos. Miro hacia arriba y allí estaba levitando mi padre quien me dice: “Ha llegado la hora, volverás a tu mundo, el Verdadero”. Después de aquello no recuerdo nada, solo que mi cuerpo se desmembró y mi alma flotó, desvaneciéndose poco a poco…

Creo que estuve “sin existencia” durante días, pero curiosamente cuando por fin desperté, el castillo ya no era castillo, sino que era mi antiguo hogar, en el que nací y me crié al alero de mis padres. Una enorme emoción inundó mi ser… NO, miento, estaba feliz, pero no era para llorar o ¿sí? Bueno, cuando me levanté, me di cuenta que en mí escritorio estaba el mismo libro que saqué del pozo en el “otro mundo”, pero había una diferencia: estaba en blanco.

Lo revisé por completo y con el movimiento de las hojas, se cayó un papel escrito con tinta roja (dudo la procedencia de ésta) que decía:
               
“Saludos portador. Por ofrenda del rey se te ha otorgado este libro el que podrás usar como estimes conveniente. Podrás dibujar, escribir, lo que sea que tu imaginación te indique. Solo debes tener presente lo siguiente: Cada palabra o imagen que se plasme aquí puede ser usado en tu contra; deberás ser sincera y no tienes permitido ofender a nadie; de lo contrario, pagarás las consecuencias. Más allá de eso, disfruta y relájate. Confiamos en ti”
Atte. La Guardia del Rey.
P.D.: Tienes un plazo de dos semanas para terminarlo, si no lo haces, morirás… NO, negativo querida doncella, solo iremos por ti y serás prisionera hasta el día en que des tu último aliento.”

Y fue así como, (sin quererlo), estoy escribiendo… Sin dudar cumpliré con la orden del rey, aunque algo me dice que esto es un tongo… ¡QUÉ DIABLOS!, aprovecharé de confesarme y dejar en claro quién soy… A todo esto… ¿Quién soy yo?