jueves, 21 de junio de 2012


Una Danza Etérea

Dos seres, más allá del Sol, se reunieron en un encuentro casual. Sus cuerpos se atraían mutuamente y cada uno llego frente al otro. Se miraron a los ojos y ardió fuego entre ellos, sus miradas sintonizaron al compás de sus corazones; ya no existía conciencia del lugar que los rodeaba. Lentamente se acercaron y se palparon, para darse cuenta que aquello era real y no un sueño. Se aferraron, cerraron ambos sus ojos y percibieron el viento... comenzaron a danzar.

 Cada vez se sentían más livianos y los movimientos eran más sutiles; ya no había ropa que los cubriera, sino un tenue manto cálido que les impedía sentir frío o calor, ya que su sensibilidad se había apagado. Piel contra piel, solamente vibraban en una energía que los estremecía, no de modo superficial, sino que internamente; sí, ellos habían formado un solo ser, pues sus cuerpos se fusionaron de tal manera que ya no eran seres independientes, eran UNO.

 Siguieron danzando bajo el brillo solar, dejaron de ser cuerpos que bailaban, ahora era un alma copulada que giraba en torno a los vestigios de materia que quedaban en el suelo. Se elevó hacia el infinito y buscó aquella luz que la llamaba, sí... había llegado al Maná. En ese lugar se encontró con otros seres que le felicitaron y le aconsejaron volver, pues en ese estado si no lograba estabilidad, se desvanecería. Entonces, descendió y retornó al mundo, en forma de gotas de lluvia.

 Abrió sus ojos y miró a su amado, quien yacía junto a ella en su cama; él dormía con una sonrisa mientras la abrazaba. Una lágrima recorrió su mejilla y murmuró... "gracias por existir". Afuera llovía.




martes, 1 de noviembre de 2011

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. III: Confesiones

< ¿Qué es ese aroma?, me parece familiar, lo he olido en algún sitio. Es suave, pero a la vez intenso y me provoca una sensación de bienestar. ¡Ya lo recuerdo!, es “Sándalo” >

Tal como lo mencioné al inicio de mi historia: “Las personas que creen conocerme, en verdad NO lo hacen, puesto que la idea que inventaron sobre mí es cercana a la ilusión, es una falacia. Ahora se darán cuenta del por qué lo digo:

- No soy ninguna santa, pero tampoco soy una pecadora. He actuado como heroína, mas eso no me libró de cometer errores. Me equivoqué tantas veces, como acerté en otras. De las fallas aprendí y crecí; las victorias las disfruté, pero ninguna de las dos instancias me impidieron seguir, es decir, no me importaba ganar o perder, yo solo vivía el momento y continuaba mi camino.

< Pero, ¿Qué hace un aroma así en este lugar?  Estoy en medio de un templo, en pleno desierto. La arquitectura es monumental. Creo que me encuentro en Egipto. >

- Nunca he dicho totalmente una mentira, pues siempre le agrego toques de verdad (a pesar de que la gente cree que es un chiste o una broma. Créanme, NO lo es…) Desde pequeña me dijeron que las personas que se alimentan de falsedades, terminan siendo “entes falsos”. El tiempo me ha demostrado que así es: “Muchos aparentan ser lo que no son y se engañan a sí mismos; o bien, los demás le hacen ver que es de tal forma y el sujeto, lo termina asimilando sin cuestionarse si es cierto o no”.

- Recuerdo que cuando niña, mis padres me llevaron al teatro y me enseñaron que la vida es como una “obra teatral: “Los actores asumen a lo largo de su camino, diferentes roles que han de representar. Tales papeles pueden ser o no de su agrado, pero aún así los deben encarnar”. La advertencia que me dieron fue esta: “No te aferres tanto a un rol, pues tarde o temprano acabará. No pienses que esto es triste, puede que al principio lo sea, pero al tiempo comprenderás que sucedió por la única razón de AVANZAR… Todo lo que ocurre NO ES en vano”.

< Miro a mi alrededor y veo muchos pasillos… son demasiados. No tengo temor, porque algo en mí me dice que estoy en una zona segura. Quizás me encuentre en “mi hogar”. Sigo caminando, guiándome por mi corazón… >

- Para cerrar el tema de mi infancia, como todos los chicos hice travesuras y confieso que NO me arrepiento de ninguna e incluso, de algunas me siento orgullosa. Recuerdo una en especial que casi me cuesta la vida: “Estaba jugando cerca de la fuente de mi pueblo natal, intentaba practicar mis “trucos de magia” (nivel básico). Cuando de pronto, aparece un chico que me pregunta qué hacía; yo solo lo miré fijamente y en respuesta, le recité un conjuro para convertirlo en mariposa. Instantes más tarde, al niño le salieron alas… PARA NADA, ocurrió lo contrario, al pequeño le dieron convulsiones y litros de espuma salieron de su boca. Sus padres al enterarse de lo que había hecho, me quisieron envenenar y hasta apuñalar. Si no fuera por la ayuda de mis papás que conversaron con esa familia, quizás no estaría escribiendo estas líneas.

- Confieso que conocí el amor… SÍ, para muchos será complejo asumirlo, pero no me importa (aquí va una lección para los que alguna vez me creyeron “insensible”). Como ya saben, mi vida ES diferente a las demás y el amor que sentí también lo fue. No pasó tal como en un cuento de hadas, porque eso no existe… Bueno sí, pero mi caso no corresponde a tal, sino que fue mucho más mágico y real que eso. Nadie ha escrito sobre ese estilo de amor y yo tengo el honor de ser la primera… MIL DISCULPAS, no lo haré, ya que es muy complejo describir y definir lo que experimenté… solo puedo decir: “Gracias por aparecer en mi camino. Estés o no en mi vida, recuerda que nos unirán los lazos invisibles de la eternidad…”. Tal vez sea un “Amor sublime”, pero a fin de cuentas, es AMOR.

< He llegado a una gran puerta cubierta de oro puro. Mis latidos se aceleran por alguna razón. Algo hay dentro de aquella sala que me atrae de sobremanera. Abro la puerta y una luz enceguece mis ojos. >

- Me han dicho en tantas ocasiones que parezco “muda” y hasta “muñeca”; pero yo pienso… “¿Qué les hace pensar eso, sabiendo que mis padres NUNCA se relacionaron directamente con el resto?”.  Lamento decirles que el hecho de que no me exprese ante los demás NO significa que no interactúe con ellos, pues ¿han oído hablar de la comunicación Kinestésica o la Proxémica? (movimientos y espacio – distancia -, respectivamente). Pues bien, llegué a conocer a tantos seres así (animales, humanos y otros) que no me extrañaría poder darles una descripción casi exacta del tipo de entes que son. Así que muda no soy, solamente… OBSERVADORA.

- Debo confesar que a pesar de que la gente me llame “valiente”, yo me considero “cobarde”, porque si veo algo que no puedo superar, salgo corriendo… NAH, no es por eso… Me siento cobarde, debido a mis miedos frente a lo desconocido (aunque por otro lado, aquello me excita…); más bien, es un “temor al futuro”. Me da incertidumbre pensar en el mañana sabiendo que esta vida es tan corta; y que quizás muchos de mis planes no logren concretarse. Sin embargo, ahí nace la valentía… AFRONTAR ese temor y simplemente VIVIR. (Es complejo, pero es entretenido…)

< Me es difícil ver lo que me rodea, pero dentro de lo que puedo observar hay un grupo de seres altos con mantas blancas. Se dan cuenta de mi presencia y me lanzan un rayo de luz directamente al sexto chakra. Acto seguido, despierto en mi alcoba con el corazón agitado. Al parecer solo fue un sueño. Me siento en la cama y veo un pergamino a mis pies, que decía:
                “A partir de ahora entrarás en tu fase de “Crisálida”. Cambiarás completamente hasta transformarte en una mariposa, la que el mundo ha esperado por siempre. Aquella que demuestre el nexo que une los dos mundos…” >

- Confieso que cuando lo terminé de leer, me dio risa, pero también pensé en mi madre.
- Después de recibir aquella nota, suceso que ocurrió al poco tiempo de regresar a “mi hogar”; en mi interior se rompieron sentimientos de culpa, rencor, odio… Bueno, no tan así, porque en verdad no se hicieron pedazos, solo se desvanecieron lentamente. (En teoría, los vomité a fuerza de impulsos que me dejaron débil cada vez que ocurrían… Honestamente, estoy exagerando, pero sí las “batallas internas” fueron… HORRIBLES)

- Para finalizar mi confesión, aclaro que cada palabra que dije supongo que es cierta. Al menos, me siento satisfecha por haberlas escrito. Es lógico que algunos detalles se omitan, pues ahí radica el misterio de la vida: “LAS EXPERIENCIAS SON INDIVIDUALES”

(Alguien toca la puerta, ¿Quién será?)

Después de ver, solo puedo pensar: - ¡Oh, rayos! Es la Guardia del rey que ha llegado a buscar el libro. ¿Tan rápido pasaron las dos semanas o qué?, por suerte lo terminé, creo…- . Se los entrego, lo revisan y me dicen: “Gracias por contribuir al conocimiento del reino. Ahora ya comprobamos lo que el oráculo nos señaló: ERES LA ELEGIDA. Cuando seas una mariposa, te estaremos esperando.”

“¿Cuándo sea qué?” les pregunté, pero ya era demasiado tarde, pues ya se habían marchado. Me quedé pensando y recordé el sueño del templo… había sido real. Entonces me arrodillé, impactada por lo que estaba ocurriendo… NO, miento. Sinceramente, estaba un poco impresionada, pues algo ya intuía al traer a mi memoria aquel evento onírico.

Mis padres, mi destino, mis alas… ¿Quién lo diría?, mis sueños son más tangibles de lo que imaginé.

jueves, 27 de octubre de 2011

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. II: El Libro Misterioso

<< ¿Dónde estoy?, tengo frío y hambre. No puedo ver nada, solo escucho un rumor que proviene de un lugar lejano que dice: “Vete de aquí, corres peligro… morirás.” >>

Vaya, de nuevo ustedes por acá, creía que después de saber  parte de “mi historia” no querían conocerme más y me abandonarían como lo hicieron todos los que alguna vez se me acercaron… Jajajaja, es broma, pero es extraño volver a hablar de mí, pues generalmente me reservo comentarios, ya que la gente me mira con cara de “esta muchacha está loca”, mientras yo pienso: - Si supieran… - En fin, creo que ya sé lo que les contaré, solo espero  guarden el secreto, porque es algo personal y bueno pues, entenderán que para mí… NAH, da igual, total como “estoy loca” (según el pueblo) diga lo que diga, solo algunos me creerán; aunque dicen que la locura no es una enfermedad, solo es un estado diferente de conciencia.

Recuerdo un día en que salí del castillo del rey y fui en busca de agua, pues hacía mucho calor y era necesario que alguien fuera. Yo me ofrecí con gusto… NO, para nada, solo quería seguir durmiendo. La cama siempre ha sido mi compañera y a pesar de la elevada temperatura que impregnaba de aromas poco agradables el ambiente del castillo, prefería estar en mi alcoba, descansando. Sin embargo, el aire estaba tan denso, tan putrefacto que tuve que  salir de ahí, en contra de mi voluntad.

Pues bien, monté mi caballo y partí rumbo al pozo que se encontraba en medio del bosque. Extraje unos cuantos baldes de agua y los acomodé en la carretilla que llevó un vasallo del rey. De pronto, me di cuenta que dentro del pozo había un objeto cuadrado y quise sacarlo de ahí a como diera lugar. Antes lógicamente,  le pedí al buen hombre que se marchara y llevara consigo el encargo del agua. Él solo se dignó a sonreír, yo le respondí con otra sonrisa, la que duró menos de dos segundos, mientras pensaba: - menos mal que se fue sin preguntarme algo-. Entonces, me senté en el sendero ideando cómo llevaría a cabo mi hazaña.

<< Su voz se oía cavernosa e intimidante. Un temblor sacudió mi ser y quise gritar. De repente, unas manos frías tocaron mis hombros y percibí un aliento a mis espaldas… >>

Cómo pude ser tan idiota al no percatarme que con la misma soga que se utiliza para sacar agua, se podría amarrar ese objeto y así traerlo a la superficie. Lo intenté una, dos, tres, hasta cuatro veces… NO, mentira, al primer intento salió volando por los aires, pues usé una “técnica de levitación de elementos”. ¿Acaso ya olvidaron que soy hechicera?

Ese objeto curioso, resultó ser un “diario de vida” o al menos eso aparentaba. Sus hojas eran antiguas y estaba escrito hasta la mitad.  Sin perder más tiempo, regresé al reino junto a mi fiel corcel y me encerré en mi cuarto a investigar lo que había dentro de éste… No me agradó lo que encontré:

“Saludos portador. Al tener en tu poder este libro te has condenado al infierno y tu alma será llevada por el Ejército de la Muerte. Hagas lo que hagas no te servirá para huir; lo único que puedes hacer es confesar en estas hojas lo que creas que es importante, para ver si en el Juicio Final, te librarás o no del calvario…”

Solo puedo decir que al terminar de leer me dio susto y quise devolver el libro lo antes posible… ¿En serio me creen?, hice lo contrario, tomé el libro y empecé a examinarlo. Busqué una pluma y un poco de tinta para comenzar a “confesar”. Sin embargo, cuando hallé la última página que fue escrita, noté que la temperatura del entorno descendió bruscamente, y pensé: -Bah, debe haber sido el viento…-

<< Miré hacia atrás y un sujeto con capa oscura me tendió la mano en gesto de saludo… Era mi padre. >>

Fui hacia la ventana y sentí que una presencia extraña invadía lentamente mi cuarto. Me concentré para intentar verla, pero fue en vano… ¡QUÉ VA!, gracias a mi madre heredé la Clarividencia, así que logré observar que un espectro giraba como remolino entorno al libro. Cuando se detuvo me miró a los ojos y dijo: “Tú has de ser la doncella que me liberó del sueño eterno y te lo agradezco. He estado encerrado en estas páginas por centenares de años esperando despertar de mi sombría prisión…” Yo en ese momento lo interrumpí, diciendo: - “Espera, espera… ¿¡QUÉ DEMONIOS hacía un ente como tú enclaustrado en este espantoso montón de hojas añejas!? ¿¡Acaso fuiste víctima de algún hechizo de la bruja del Oeste?!... Mmm, ¿Quizás que habrás hecho…?” - . El espectro se quedó boquiabierto.

<< ¡Oh padre! Tantas veces rogué a la hermana Luna encontrarme contigo; le pedí que velara por ustedes donde quiera que se hallaran. Él me miraba fijamente y por telepatía me indicó: “Este no es tu mundo. Vete de aquí, corres peligro… morirás”. >>

Me acerqué al libro y busqué nuevamente la página en blanco. El ente oscuro me detuvo advirtiéndome lo siguiente: “Si has de escribir, deberás confesar, pues de nada sirve escapar”. Lo miré con cara de “¿¡Quién te crees para venir a decirme lo que debo hacer!? Tomé mi pluma y la unté en la tinta… Bueno, en realidad eso debería haber hecho, pero dos segundos antes de que lo hiciera, caí en un profundo sueño, pues ese espectro del demonio dijo un conjuro para evitar que escribiera. (¿Qué oculta ese tipejo?, si es que puedo llamarlo así)

Cuando abrí los ojos, vi a mi padre correr hacia donde me encontraba, gritando: “¡¡CUIDADO!!”. Me lanzó al suelo para protegerme, ya que una bola de poder venía directamente hacia mí. Luego de unos minutos, busqué a mi padre entre la niebla que se formó producto de la explosión; por otro lado, noté que yo estaba sobre un círculo de transmutación y me rodeaban espejos. Miro hacia arriba y allí estaba levitando mi padre quien me dice: “Ha llegado la hora, volverás a tu mundo, el Verdadero”. Después de aquello no recuerdo nada, solo que mi cuerpo se desmembró y mi alma flotó, desvaneciéndose poco a poco…

Creo que estuve “sin existencia” durante días, pero curiosamente cuando por fin desperté, el castillo ya no era castillo, sino que era mi antiguo hogar, en el que nací y me crié al alero de mis padres. Una enorme emoción inundó mi ser… NO, miento, estaba feliz, pero no era para llorar o ¿sí? Bueno, cuando me levanté, me di cuenta que en mí escritorio estaba el mismo libro que saqué del pozo en el “otro mundo”, pero había una diferencia: estaba en blanco.

Lo revisé por completo y con el movimiento de las hojas, se cayó un papel escrito con tinta roja (dudo la procedencia de ésta) que decía:
               
“Saludos portador. Por ofrenda del rey se te ha otorgado este libro el que podrás usar como estimes conveniente. Podrás dibujar, escribir, lo que sea que tu imaginación te indique. Solo debes tener presente lo siguiente: Cada palabra o imagen que se plasme aquí puede ser usado en tu contra; deberás ser sincera y no tienes permitido ofender a nadie; de lo contrario, pagarás las consecuencias. Más allá de eso, disfruta y relájate. Confiamos en ti”
Atte. La Guardia del Rey.
P.D.: Tienes un plazo de dos semanas para terminarlo, si no lo haces, morirás… NO, negativo querida doncella, solo iremos por ti y serás prisionera hasta el día en que des tu último aliento.”

Y fue así como, (sin quererlo), estoy escribiendo… Sin dudar cumpliré con la orden del rey, aunque algo me dice que esto es un tongo… ¡QUÉ DIABLOS!, aprovecharé de confesarme y dejar en claro quién soy… A todo esto… ¿Quién soy yo?


miércoles, 26 de octubre de 2011

La Hechicera con Alas de Mariposa - Cap. I: La Leyenda


<<Ha llegado la noche y las estrellas cubren el cielo. La hermana Luna aún no ha aparecido tras la montaña. Una suave brisa se percibe… estamos a fines de Octubre. >>

Quizás nadie me conozca, a pesar de estar veinticuatro horas en mi compañía. Tal vez algunos dicen entenderme, pero en verdad, son palabras que el viento y el tiempo han dejado atrás. Lo único que es cierto, es que ni yo misma me comprendo a tal punto de afirmar quién realmente soy o lo que podría llegar a ser.

Cuenta la leyenda que nací de la unión de un hechicero y un hada de los bosques. Mi padre, famoso por las investigaciones realizadas sobre la “Piedra Filosofal”, de quien se dice además que la llegó a crear, pero solo son rumores que en el pueblo se han propagado. Mi madre, una hermosa ninfa de brillantes cabellos verdes y unas alas azules, similares a las de una mariposa. Su historia de amor es un secreto, así que no hablaré sobre ello, solo puedo decir que mientras estuvieron vivos, me enseñaron y guiaron como nadie nunca lo pudo hacer.

<<Otra estrella está iluminando mi ventana, se ha unido a la que siempre me cuida en mis horas de descanso… de la Luna ni rastros, la esperaré hasta que la pueda ver… >>

Pues bien, mi infancia fue diferente a las demás, por ser hija de “seres místicos”, siempre me mantuvieron al margen, no me dejaban compartir con los chicos de mi edad, no podía jugar con ellos, pues sus padres apenas me veían correr cerca de sus hogares, llamaban a sus retoños y los encerraban en casa. Como se imaginarán, tuve que buscar otros medios para saciar mis energías, por lo que le pedí ayuda a mis padres y ellos me enseñaron lo que para muchos estaba prohibido… LA MAGIA.

Cuando cumplí la mayoría de edad, ya era una hechicera experta y fácilmente podía vengarme del pueblo que por años me discriminó y ofendió; sin embargo, durante todo el tiempo que estuve aislada, nació en mí cierta compasión y en vez de causarles mal, les propuse mi ayuda en lo que me pidieran, pero las cosas fueron distintas: la gente se rehusó a ello y me exilió por tratar de atentar en contra de sus creencias religiosas, y junto con ello, a la guardia del rey, se le ordenó asesinar a mis padres…  Yo lo presencié todo…

“Una noche abrumadora: llegaron a caballo un grupo de veinte soldados que derribaron la puerta y se aproximaron al cuarto de mis padres. Los llevaron al patio trasero donde los desnudaron y le rociaron unas pociones inflamables que saquearon del laboratorio; ambos estaban empapados e imploraron piedad. Acto seguido, les prendieron fuego; mi madre intentó socorrer a mi padre, pero fue en vano, pues las llamas ya consumían sus cuerpos, lentamente…”

<<Continúo observando el cielo, pero todavía mi querida hermana no se aparece… ¿por qué demoras tanto?, te extraño… >>

Por favor, no sientan lástima por lo que ocurrió, fue doloroso, sí… pero ya pasó. Desde ese día, me prometí a mi misma que todo lo que hiciera sería en honor a ellos, por todo lo que me dieron. Créanme, es una deuda que ni en esta vida podré saldar…

Al abandonar el pueblo, me di cuenta que los habitantes de ahí eran ciegos, ya que juzgaban sin conocer realmente a las personas y les inventaban historias alejadas de la realidad (si escribieran, serían fabulosos novelistas, debido a su alto grado de imaginación). Pero bueno, como ya no tenía hogar, decidí “ir en busca de aventuras”… NO, mentira. Me fui a lo profundo del bosque donde mis padres se conocieron, pues una vez me dijeron que allí se hallaba el tesoro más preciado para ellos y que solo lo conocería cuando llegara el momento.

Días y días caminando por aquel paisaje verde y lleno de árboles, llegué a un lago donde percibí una fuerte energía que variaba entre “el bien y el mal”. Oí una voz que me llamaba e invitaba a sumergirme en esas aguas cristalinas. Al parecer tenía un efecto hipnótico, porque lo último que recuerdo es “Bienvenida al ‘Mundo Real’”. Cuando desperté estaba en otra época, vestida con una capa color carmesí, portaba una lanza rojiza con la que podía atacar a distancia y hacer conjuros; además de tener unas bellas alas, las mismas que poseía mi madre, azules como el mar infinito. Intenté mirar a mí alrededor, pero fui cegada por un brillo dorado que me quitó las fuerzas y me desmayé.

Al abrir los ojos, me hallé sentada frente a una gran mesa; junto a mí habían caballeros armados, quienes discutían sobre la guerra que se avecinaba, que no había tiempo y que ahora mismo saldrían a batallar. El rey les dio una “buena-nueva”: me uniría a ellos, pues sería su “salvación” (cosa extraña, pues apenas había comprendido qué demonios hacía ahí…). No se me permitió decir palabra, y partimos rumbo al combate.

Increíblemente, ganamos. No me pregunten: ¿cómo? ni ¿por qué?, solo sé que mis hechizos hicieron algo nunca antes visto: “provocaron lazos entre los enemigos y hubo paz”… NO, miento. Fue todo lo contrario: ambos ejércitos lucharon hasta más no poder y mis ataques aniquilaron a centenares de soldados (enemigos y amigos). Cuando regresamos “a casa”, nos recibieron con bombos y platillos, hubo fiesta, mas yo me refugié en lo alto del castillo mirando cómo el Sol se ocultaba en el horizonte y cómo después, la luna llegaba a su reemplazo…

Curiosamente, ese día la Luna no apareció en el momento que esperaba y decidí quedarme ahí hasta poderla observar… Pasaron los días, se libraron muchas batallas en las que mi aporte resultaba un desastre, provocaba más daño del que imaginaba, por lo que tomé la decisión de abandonar la lucha y dedicarme a sanar, a curar a los caídos y revivir a los muertos (lo último estaba prohibido, pero de todos modos lo hacía).

El rey de ese lugar me agradeció profundamente lo que había hecho por el pueblo y me nombró “Guardiana”, la que velaría por la seguridad, integridad y salud de su reino; además de ser la guía en materias de Magia y la encargada de vaticinar el futuro. Sinceramente, hubiese querido huir de aquel sitio, pero sentí que esa había sido mi recompensa: “Ayudar al pueblo, a las personas que sin juzgarme permitieron mi estadía y que por mis actos y buena voluntad; además de demostrarles quién realmente soy, me aceptaron y valoraron”. Estoy segura que este es el tesoro que me dieron mis padres: mi destino.

Desde ese entonces, la hermana Luna, vela mi soñar.

viernes, 21 de octubre de 2011

Una invitación a: - "HAKUNA MATATA" -

"HAKUNA MATATA", seguramente esta frase es bastante conocida para todos, la escuchamos en la película "El Rey León I", cuando Timón y Pumba la cantan al conocer al pequeño Simba. Lo más probable también, es que esa escena haya marcado parte de nuestra infancia; sin embargo, ¿nos hemos puesto a pensar en qué significan esas palabras?... lo dudo; así que los invito a viajar a nuestra niñez y recordar aquel tema, pues a continuación lo analizaremos...


El primer verso nos dice: "HAKUNA MATATA, UNA FORMA DE SER", pues bien ¿qué quiere decir esto?, veamos, al decir "una forma de ser" se está aludiendo a un carácter, una manera de actuar frente a las cosas y situaciones de la vida sea cual sea su índole. Recordemos además que, "HAKUNA MATATA" significa "NO TE ANGUSTIES", por lo tanto, tenemos en conclusión que la actitud propuesta es "no te debes aproblemar ante lo que suceda".


El segundo verso nos señala: "HAKUNA MATATA, NADA QUE TEMER", y en cierto modo, es muy cierto, ya que muchas veces engendramos temor ante los posibles acontecimientos que puedan ocurrir. Por lo que nos sugiere esta frase es que "a pesar de no saber qué es lo que vendrá en el futuro, el miedo a lo desconocido y/o la incertidumbre ligada a éste, ambos no deberían estar albergados en nuestro interior".


Ya en el tercer verso nos habla: "SIN PREOCUPARSE ES COMO HAY QUE VIVIR", lo que personalmente, encuentro un sabio consejo, pues de qué nos sirve vivir enfocándonos en lo que aún no llega, o en caso contrario, en lo que ya pasó. Cuál es el motivo de "pre-ocuparse", forjando temores y creando historias en nuestra mente, muchas veces distantes de la realidad, que nos hacen pensar y "re-pensar" en ello; olvidándonos de que estamos en el AHORA, AQUÍ EN EL PRESENTE, donde cada instante (hasta el más pequeño) será irrepetible, jamás se volverá a ver algo tal cual se encuentra EN ESTE MOMENTO, puesto que aunque no lo percibamos, habrá cambiado en cuanto a su aspecto, lugar, aroma, entre otros.


Quizás para algunos "vivir sin preocupaciones" es algo cercano a la noción que se le da cuando alguien no hace nada y se cataloga de "despreocupado", pues bien, en este caso, ese "dejar hacer" no corresponde, porque "HAKUNA MATATA" nos llama a abandonar los pensamientos de inseguridad y pre-ocupación frente al porvenir, requiere como se dice: una NUEVA forma de ser, OTRO MODO de ver el mundo, y también una valentía a querer afrontar ese futuro con amplitud de mira y confianza, sin descuidar que el momento para trabajar es ahora, y no mañana.


Así que la invitación está hecha, si se animan a experimentar esta "onda", se darán cuenta de que muchas cosas que se veían complejas, en verdad no lo son, pues "las apariencias engañan para quien usa su mente en vez de su corazón para vivir la realidad".


Dedicado a todos aquellos seres que luchan de hacer este mundo un lugar mejor, para ellos...
¡¡CARPE DIEM y HAKUNA MATATA!!.

sábado, 24 de septiembre de 2011

"Aprendiendo un nuevo lenguaje"

Se despertó con el canto de los pájaros que se posaron en su ventana. Era una mañana de Septiembre y una brisa tenue hacía mecer las nacientes hojas de los árboles. No quiso levantarse hasta que su madre la llamara, pero esto no ocurrió, pasaron los minutos y solo se percibía el silencio:  "¿Dónde está?", se preguntó. Decició ponerse sus pantunflas y fue a ver lo que sucedía. Llegó a la habitación de sus padres y encontró solo un cuarto vacío. Sus ojos se llenaron de lágrimas al recordar que éstos ya no la acompañaban, se habían ido y solo le dejaron esa enorme casa en la que parecía una gota en un océano.


Luego de secarse el rostro, corrió hacia la puerta aún en pijama y gritó:
"-¡¡Oh destino cruel, que me has arrebatado a lo más preciado que tenía, me desjaste sola tal como una hoja olvidada que por causa del viento ha caído al suelo y ya no está junto a sus semejantes!!-".
Su mascota la miraba con tristeza, pues lamentaba que siendo tan pequeña le haya tocado vivir tan grande amargura. Ella observó a su alrededor y notó que todo se había detenido, no se oía ningún ruido, entonces quedó paralizada, sumida en sus pensamientos sin saber qué hacer; estuvo así por largo tiempo.


Regresó a la casa y buscó su cuaderno, en el que siempre escrbía sus emociones, sacó un lápiz y se puso a elaborar un mensaje que decía así:

 "¿De qué me sirve prentender volar si no tengo alas?,
  ¿Para qué busco algo que sé que nunca encontraré?,
  ¿Por qué la confianza y el afecto que alguna vez tuve se esfumaron con la desaparición de mis padres?..." 


  Al terminar, cerró su libreta y la lanzó al suelo, gritó de rabia y se fue al jardín. Ahí observó a las mariposas, quiso atrapar una y en el intento, se tropezó y cayó de boca al suelo; "Lo hermoso es fugaz y cuando lo intentas retener, de alguna manera se logrará escapar" . pensó. Se levantó y fue a ver a su perro, con quien practicamente se había criado; lo abrazó y le dijo: "Eres lo único que me queda, por favor no te marches jamás de mi lado". El animal solo le lamía la mano y se echaba a sus pies, sabía en su cerebro canino que nunca la dejaría sola y en su alma, una fuerte energía le motivaba intentar darle su amor, cuidarla y protegerla, pues era parte de su misión.


Un día la chica fue a la cocina y se quiso apuñalar con un cuchillo, su perro percibió que su ama estaba en peligro, la fue a socorrer y le quitó el arma de sus manos; ella solo atinó a llorar y a abrazar a su mascota, le agradeció el haber llegado justo a tiempo. A partir de entonces, su can permanecía al lado de ella en todo momento, y con el pasar de los meses, en ambos se fue creando una nueva comunicación, pues la muchacha ya no utilizaba las palabras, solo los gestos; y su perro gemía señalando las cosas con su hocico y vista (además de sus patas). Los dos sabían que se debían dar compañía, cuidar y por sobretodo querer, entendiendo que no por ser diferente en el exterior estaban limitados a expresar su amor, por el contrario, ya que en el interior ambos eran iguales.


Una mañana de Diciembre, el perro amaneció enfermo lo que preocupó enormemente a la chiquita. Le intentó ayudar por todos los medios, pero aún así, fue en vano: su mascota ya apenas respiraba y temblaba casi agonizando; no apartaba la mirada de su ama y mediante el "Lenguaje del Amor" le dijo sus últimas palabras:

"Sophy, no te pongas triste, mi camino ha llegado hasta aquí, mas tú debes continuar. Eres una persona increíble que ha sabido luchar contra la adversidad y ha salido victoriosa. No digas que no tienes alas, porque las posees, quizás no las veas, ya que son alas hechas a base de Amor y Esperanza, y solo se logran contemplar con los ojos del alma, tal como lo hago yo.
Sophy, en mi ausencia si te caes, levántate y si vuelves a caer, límpiate el polvo y sigue en pie... No dejes que nada te impida encontrar la felicidad. Yo te cuidaré desde otro lugar, por lo que NUNCA ESTARÁS SOLA; recuerda que si me quieres ver, mírame con los ojos de tu corazón. Te quiero Sophy, jamás te olvidaré."


La pequeña abrió los ojos de su interior y pudo ver cómo un ángel salía del cuerpo de su mascota; éste le sonrió y le dijo: "¡hasta pronto!". Sophy lloró de emoción al darse cuenta que su propio perro, al que adoró con todo su ser era su Ángel Guardián, y con esto en su corazón fue corriendo a su cuarto, tomó su cuaderno y escribió:

"Cuando aprendes el "Lenguaje del Amor", todo lo demás pierde importancia. No existen diferencias externas, solo dos almas que son complementarias y forman un solo ser. Es curioso saber que no hay edad para conocer ese sentimiento ni tampoco existen límites para percibirlo. Solo puedo decir que gracias a mi perro, comprendí todo esto, pues él fue mucho más una mascota; él fue, es y será mi querido Ángel de la Guarda".


Y cerrando su libreta, la llevó junto a su corazón, miró al cielo y pronunció estas palabras: "¡¡TE AMO!!".